enero 12, 2014

Abriendo la quinta puerta. Resumen de 2013

Tal y como viene siendo habitual, les presento un resumen de lo que ha dado de sí esta bitácora a lo largo del año que acabamos de cerrar. Unos resultados que este 2013 evidencian debilidades de lector (bella Italia), algunas faltas (he leído muy poco en catalán y demasiado a autores masculinos) y que este año tienen mucho de testimonio, ya que este blog está ultimando un inminente cambio que, les avanzo, será radical.

En breve les informaré de estas novedades. Mientras, les dejo con los números. Y, como siempre, gracias a todos por hacerlos posibles.

General
Obras leídas y con reseña publicada en 2013: 29

Autores leídos:
Autores más leídos: Maurizio de Giovanni (2) y Petros Márkaris (2)

Clasificación de las obras por nacionalidad
Estado Español: 18
Italia 5
Estados Unidos 4
Grecia 2

Idioma
Obras en castellano: 27
Obras en catalán: 2

Sexo
Autoras: 4
Autores: 24
Varios autores: 1

Calificaciones:
Nada recomendables: 2
Poco recomendables: 6
Recomendables: 11
Muy recomendables: 9

Los 5 títulos de 2013 más visitados en el blog:
  1. Albert Sánchez Piñol VICTUS
  2. José Luis Romero LA COMISARÍA NORTE
  3. Petros Markaris LIQUIDACIÓN FINAL
  4. Lorenzo Silva LA MARCA DEL MERIDIANO
  5. Dolores Redondo EL GUARDIÁN INVISIBLE

Los 5 títulos de cualquier tiempo más visitados en 2013
  1. Carlos Ruiz Zafón EL PRISIONERO DEL CIELO (2011)
  2. Steven Saylor ROMA SUB ROSA –SERIE- (2012)
  3. César Vidal LOS MASONES (2005)
  4. Javier Cercas LA VELOCIDAD DE LA LUZ (2005)
  5. Martí Gironell EL PONT DELS JUEUS (2007)

Páginas visitadas 2013: 5.662





diciembre 17, 2013

Petros Márkaris PAN, EDUCACIÓN, LIBERTAD

"En este país hemos llegado a un punto en que cualquiera puede matarte, porque cree que así comenzará la revolución o porque espera que se imponga la dictadura. Depende de a qué bando se pertenezca" Petros Márkaris PAN, EDUCACIÓN, LIBERTAD

Resulta un poco difícil colgar la etiqueta de ciencia ficción a un libro cuya trama se sitúa en un futuro tan presente que arranca en uno de enero de 2014, fecha en la que, según Márkaris, Grecia, Italia y España abandonan el euro.

Es evidente que en Pan, educación, libertad, Petros Márkaris no ha intentado hacer ninguna profecía. Se ha limitado a imaginar el regreso de su país al dracma para arrancar con su ficción. Sin embargo, la realidad que describe apenas debe distar de la que vive el país heleno: recortes salvajes cebándose sobre la población y una parálisis económica que, sumada a la incapacidad política, devienen en un campo de cultivo perfecto para el auge de la ultraderecha. De hecho, el movimiento Amanecer Dorado tiene un papel destacado en esta obra, aunque Márkaris se cuide mucho de mencionarlos por su nombre este nombre en la novela, supongo que por cautela legal. Tanto como aquellos izquierdistas que supieron aprovechar su lucha contra la dictadura para acaparar, cuando ésta cayó, cargos, poder e influencia política y empresarial, constituyéndose en una élite tan corrupta como aquella a la que en su juventud combatieron.

En este ambiente de desolación se mueve el inspector Kostas Jaritos, obligado a descubrir al asesino de tres de los antiguos héroes de la Politécnica, aquellos que en su día ocuparon la universidad al grito de Pan, educación, libertad.

Como en el resto de obras de esta serie, la crónica social no llega a eclipsar la intriga policíaca, planteada con maestría. Sin embargo, los acontecimientos que vive el país heleno cada vez marcan más la historia, llegando a robar en ocasiones el protagonismo a la trama negra. Algo que quizá alerte a los lectores más integristas dentro del género criminal, pero que da una singularidad muy atractiva a la obra.


Tras Con el agua al cuello y Liquidación final, Pan, educación, libertad cierra la llamada Trilogía de la Crisis. A riesgo de equivocarme, apostaría por una continuación de esta secuela. Grecia aún está lejos de recuperar la normalidad como país y narradores como Márkaris van a seguir siendo muy necesarios.

diciembre 02, 2013

Zhouxin Shuó QIAN LONG EL FALSETE Y OTROS MIEMBROS DEL SAINETE

El Gangnam stlyle empezó a sonar de forma estridente dejando paso a una voz en off que inundó la nave: "No se preocupen... les sacaremos de aquí... pero aún no hemos decidió si con los pies por delante...". Sin lugar a dudas, la voz era de la señora Qin.

Que la realidad supera la ficción es un hecho que cualquiera puede comprobar con un simple vistazo a la prensa. No hay thriller capaz de hacer sombra al caso Bárcenas, ni caricatura de reyezuelo que se acerque a la imagen de vividor y putero que proyecta nuestro Juan Carlos. Los mafiosos más sanguinarios de la novela negra se harían caquitas encima si tuvieran que medirse con parte de la ilustre comunidad extranjera que alojamos en Marbella o Baleares y el nivel de corrupción de nuestra justicia trasciende la imaginación de cualquier escritor. Tampoco es fácil crear a personajes con un afán apandador que supere a Montull, Millet o Urdangarín, por citar sólo unos ejemplos.

En este contexto, que nueve personas se basen en un caso real para, a partir de él, fabular cada una de ellas un relato corto, me parece un ejercicio tan original como interesante. El detonante elegido ha sido la famosa operación contra las mafias chinas que operan en España desatada en octubre de 2012 y que dejó al descubierto una inmensa red de complicidades. Un escándalo en toda regla en el que, junto a nombres orientales, salieron a relucir apellidos mucho más castizos, desde empresarios, aristócratas y familiares de la casa real hasta estrellas del cine porno.

El resultado son nueve cuentos muy diferentes entre sí y que reflejan los diversos enfoques que, a partir de una noticia, han aplicado sus autores. Cabe decir que la ficción impera y que los hechos reales se han entendido como un punto de partida para que cada cual deje volar su imaginación, acercando o alejando ésta de la realidad según su antojo.

Más allá de su valor como propuesta sorprende la calidad literaria de los relatos, máxime si tenemos en cuenta que, hasta donde conozco, los autores que se agazapan con seudónimo tras Zhouxin Shuo no se dedican de forma profesional a la escritura.

En definitiva, Qian Long El Falsete y otros Miembros del Sainete nos presenta una forma cuando menos original de acercarnos a la realidad. Me encantaría que siguieran en esa línea. Por suerte o por desgracia, temario no les va a faltar.

noviembre 29, 2013

Andra Camilleri LA DANSA DE LA GAVINA

En aquell instant en Montalbano va decidir que calia modificar l'article I de la Constitució, aquell que diu que el país es basa en el treball "Itàlia és una república basada en el tràfic de dro, el retard sistemàtic i la xerrameca vana".

Nova trobada amb Salvo Montalbano, aquesta vegada en català i mitjançant un llibre publicat per Andrea Camilleri al 2009.

Poc puc afegir sobre aquesta saga que no expresès ja fa uns mesos quan vaig comentar La Edad de la Duda. Tot el que caracteritza la sèrie està ben present a aquesta obra, on potser Montalbano guanya presència en detriment dels seus companys. En tot cas la intriga, la comedia i l’humor acid tan característic de l’autor estan tan garantits a La Dansa de la Gavina com la satisfacció que provoca la seva lectura.

Per aixó en aquesta ocasió vull aturar-me en una qüestió que no sempre rep l’mportància que es mereix: la traducció. L’industria editorial viu una gran crisi, tant per la cojuntura econòmica com per la propia transformació del sector. Aquesta situació està provocant una retallada de costos que, per desgràcia,cada vegada es reflecteix més en el producte final. Així, d’un temps ençà, no es pas difìcil trobar llibres amb unes traducción deplorables, errades d’estil continuades i fins i tot faltes d’ortografia.

Per aixó s’agraeix tant una traducció com la que en Pau Vidal fa de la obra de Camilleri. I es que plasmar l’imaginari d’aquest autor es un repte difícil, donat que la seva prosa ,escrita en italià, està plena de mots y girs sicilians. Vidal ho supera amb nota. La seva traducció sap jugar amb el català per reflectir els diferents accents i expressions dels personatges, sense que el texte traduït perdi naturalitat. Un resultat brillant que evidencia talent i hores i hores de feina.


En resum, sempre resulta un plaer llegir a Camilleri. I fer-ho amb una traducció com la que ara ens ocupa, encara més.

noviembre 25, 2013

Paolo Giordano EL CUERPO HUMANO

"Será ese, además de un porcentaje de su sueldo, el único vínculo que lo ate al hombre al que condenó a muerte, al hombre al que salvó la vida. Dejará que el tiempo actúe sobre ese remordimiento, desgastándolo poco a poco"

Si tuviera que elegir el mejor libro sobre la guerra que he leído en mi vida no dudaría un instante: Inshallah de Oriana Fallaci. Una obra monumental, elevada a partir de su función original como crónica de un conflicto -cubierta a la perfección-  hasta convertirse en un impresionante fresco de la condición humana.


Pues bien, aún salvando y mucho las distancias, no he podido evitar acordarme de Inshallah mientras leía El Cuerpo Humano. Quizá porque ambas obras narran, de forma coral, las peripecias de tropas  italianas en misiones internacionales -aquel la guerra del Líbano y éste la de Afganistán- y porque los dos libros fijan la mirada sobre todo en las personas.


A diferencia de Inshallah, El Cuerpo Humano no tiene pretensión de crónica periodística. Giordano no dedica una sola línea a describir las claves del conflicto en el que sitúa la trama. Hay guerra y punto. Y el enemigo es un elemento abstracto al que tampoco llega a retratar en ningún momento. Tan siquiera se plantea si el conflicto en el que sitúa la obra es más o menos justo. Su mirada se fija en los soldados que cumplen la misión y lo hace alejándose de los tópicos -marciales o pacifistas- que tanto abundan en este género. Lo que tenemos aquí son unos seres vulnerables, a su modo desvalidos y psicológicamente complejos, que reaccionan de forma impredecible y en muchos casos desconcertante ante un paisaje y unos acontecimientos que no entienden y que les son ajenos.

Dicho esto, ¿Que nos aporta El Cuerpo Humano que no encontremos en tantas películas -algunas muy logradas- que nos muestran a soldados despistados enfrentados ante el horror de una guerra real?. Creo que la principal diferencia está en que el lenguaje literario nos permitirá profundizar más en los personajes creados por Giordano y disfrutar de ellos sin que la fuerza visual de alguna imagen impactante nos desvíe del sentido último de la obra. Sólo por ello merece la pena leer este libro.

noviembre 19, 2013

Maurizio de Giovanni EL INVIERNO DEL COMISARIO RICCIARDI

"Como siempre, imaginaba que tarde o temprano hablaría con ella y le contaría cuánta paz le daba verla bordar. Entonces le pediría que bordara y él se sentaría a mirarla; ella sonreiría, inclinando la cabeza hacia un lado y le diría que sí, con aquella voz que él nunca había oido"

El invierno del comisario Ricciardi pertenece a una saga que une en su título cada una de las cuatro estaciones del año con Ricciardi, el policía napolitano que las protagoniza. Pese a ser la primera de esta serie, la he abordado tras leer su sucesora, la primavera del comisario Ricciardi, cuya crítica pueden encontrar aquí. Esta alteración del orden cronológico me ha permitido contrastar un hecho que, para qué negarlo, me he ha inquietado un tanto: lo mucho que se parecen ambas obras. Me explicaré.


Como resulta natural, los diferentes libros que componen una saga suelen tener muchos elementos comunes: el protagonista, los personajes satélites a éste, la ambientación y el estilo general de la obra. En el caso que nos ocupa, estas similitudes son muy destacables debido a lo peculiar del comisario -un tipo que ve muertos a todas horas- sus extrañas relaciones afectivas y el contexto en que que se desarrollan sus aventuras: la Italia fascista de entreguerras.


Sin embargo, más allá de estos elementos que, imagino, darán continuidad a toda la saga, los dos libros que he leído se asemejan en su estructura como dos gotas de agua. Me atrevería a decir que el reparto de los tempos entre la resolución del caso criminal que ocupa, los problemas sentimentales del protagonista, las charlas con sus compañeros de trabajo -limitados a su jefe, el forense y el sargento Maione- , las descripciones minuciosas de Nápoles y el uso de la meteorología como hilo conductor, están repartidos de forma idéntica en ambas novelas. La semejanza llega al punto en que el final se resuelve en el mismo escenario, un teatro.

El resultado es que lo que me sorprendió de forma muy agradable en el primer libro, me ha producido una sensación de dejà vu demasiado acusada en este. Un regusto agridulce que sólo podré resolver cuando me enfrente al resto de la saga. Entre tanto, y dado lo bien que escribe Maurizio de Giovanni, me decanto pòr dar un voto de confianza al raro de Ricciardi y seguir recomendando esta obra.

noviembre 06, 2013

Julia Navarro DISPARA, YO YA ESTOY MUERTO

“Se confesó, hizo penitencia y le pidió cuentas a Dios. Pero sólo escuchó el silencio, el mismo silencio que escucharon millones de judíos, de gitanos, y de otros hombres y mujeres en los campos de exterminio, y decidió callar para siempre”


Cuando acabé La Biblia de Barro escribí en este blog que no sería fácil que volviera a leer a Julia Navarro, aunque tampoco cerré la puerta a hacerlo. Ocho años he tardado en enfrentarme a una nueva obra de esta autora y lo he hecho menos por falta de prejuicios como movido por lo atractivo de la trama: las tribulaciones de una familia judía rusa desde finales del siglo diecinueve hasta la actualidad. Un recorrido entre San Petersburgo y Jerusalén que abarca la primera guerra mundial, la revolución rusa, el auge del nazismo, la segunda guerra mundial y la creación del moderno estado de Israel. Por desgracia, pese a lo apasionante del argumento, el resultado es, a mi juicio, de lo más irregular.


A favor de Julia Navarro cabe decir que, desde que dejé de leerla, ha crecido mucho como escritora. Dispara, yo ya estoy muerto, presenta una estructura compleja y difícil de dominar, que exige oficio por parte de la autora a la hora de manejar una gran multitud de datos y personajes, tanto reales como imaginarios.


Sin embargo, la historia no acaba de cuajar. El ritmo es muy irregular y el libro llega a aburrir en muchos momentos. A ello contribuye en buena parte la notable extensión de la obra. Y eso que, sin que sirva de precedente, entiendo que en esta novela se justifican las novecientas páginas. El problema reside en que resulta muy difícil mantener el interés constante en una historia tan amplia. Desde luego aquí no se consigue. La supuesta sorpresa final que encierra el libro -que no resulta tal a medida que se va leyendo- no es suficiente para sostener la tensión durante los pasajes más tediosos de un libro que, en demasiadas ocasiones, estás deseando acabar.


Sin embargo, lo que menos me ha gustado de Dispara, yo ya estoy muerto debo buscarlo en la carga ideológica que destila y en el hecho de que ésta, por evidente que resulte, se intente justificar bajo un tamiz de falsa equidistancia. Que nadie se lleve a engaños. Por más que se intente camuflar, nos hallamos ante un libro diseñado para glorificar el actual estado de Israel y sacar de paso los colores a los palestinos, quienes parecen merecer cuanto les pase por estupidez o perfidia.

En resumen, Dispara, yo ya estoy muerto es una obra que habla de muchos judíos buenos y en la que Julia Navarro permite que algunos árabes - muy pocos y con grandes contradicciones- también lo sean.

octubre 01, 2013

Sergio Vila-Sanjuán ESTABA EN EL AIRE

"Mantener una relación adúltera en esta Barcelona de principios de los años sesenta no es cosa fácil y acarrea aún notorios desajustes y problemas logísticos. Tan sólo diez años más tarde, el panorama se habrá modificado sustancialmente, todas las barreras habrán caído y ser infiel al cónyuge pasará a constituir un hecho cotidiano, fácil, aceptado y hasta exigido en los círculos más sofisticados, tanto del stablishment profranquista como de la izquierda acomodada"

Sergio Vila-Sanjuán es un conocido periodista especializado en información cultural que dio el salto a la literatura en 2010, con su novela Una heredera de Barcelona. El libro, ambientado en la Barcelona de la segunda década del siglo XX, destacó por la elegante prosa del autor, lo sutil de su trama y el conocimiento de causa que Vila-Sanjuán poseía de los ambientes más elegantes de la ciudad condal.

El autor ha repetido la fórmula en su nueva obra, Estaba en el Aire, trasladándola cuarenta años en el calendario. Ahora nos encontramos en la Barcelona de 1960 y el argumento gira alrededor de un programa de radio “rinomicina le busca” patrocinado por un emergente grupo empresarial catalán. Un marco diferente para un libro que, en esencia, sigue siendo el mismo que escribió en 2010: Las pasiones y desventuras de acomodados burgueses (ya se sabe que los ricos también lloran), el languidecimiento de la vieja aristocracia catalana y la potencia de los nuevos empresarios que, siempre al amparo de la dictadura,  tratan de modernizarse para multiplicar sus fortunas. 

Sergio Vila-Sanjuán parece empeñado en alzarse como el cronista de época de la alta sociedad barcelonesa. Sus dos libros, plagados de referentes familiares, así lo atestiguan.  Por desgracia, lo que en los años veinte era glamour a principios de los sesenta e había transformado en utilitarismo, lo que resta bastante atractivo a esta segunda novela. Además, los personajes de Estaba en el Aire son demasiado recientes, por lo que causan mayor rechazo.


Lo que resulta innegable es la gran influencia que aun hoy ejerce en Barcelona su clase patricia. De no ser así, es difícil explicar cómo Sergio Vila-Sanjuán ha podido ganar el Premio Nadal con esta novela. Sin ser mala, Estaba en el aire se queda muy lejos de la altura de tan prestigioso certamen.  

septiembre 19, 2013

Mario Puzo OMERTÀ

"El Don comprendió que la gloria de Estados Unidos residía en la aparición de grandes familias y sabía que la mejor clase social procedía de hombres que, al principio, habían cometido grandes crímenes contra la sociedad. Aquellos hombres que trataban de hacer fortuna habían construido también Estados Unidos y habían dejado que sus malas obras se fueran desintegrando hasta convertirse en polvo olvidado"

No había vuelto a coger un libro de Mario Puzo desde que en mi adolescencia –y de eso hace mucho, muchísimo tiempo- leí El Padrino. Fue una de las primeras novelas de temática adulta a las que me enfrenté –debía tener unos 14 años- y resultó determinante en mi futura afición tanto por la lectura como por las historias de gangsters. Sin embargo, aquel impacto fue superado con creces cuando descubrí  las películas. No me extenderé sobre lo excepcional de la colaboración entre Mario Puzo y Francis Ford Coppola. Baste decir que, aunque soy de los que siempre prefieren el libro a la película, decidí que las historias de Puzo estaban hechas para ser disfrutadas en la pantalla grande y no comprimidas entre los renglones de una novela.

Leer Omertà me ha redimido de aquel error. Omertà no es un guión en espera de ser adaptado al cine sino una novela bien estructurada y que sabe explotar los recursos narrativos propios de la literatura de género. El libro exhibe un estilo sencillo, muy a la americana, pero bien estructurado. Su trama reúne casi todo cuanto podemos esperar en una historia de la mafia: grandes capos, mafiosos de base, policías y políticos corruptos, idas y venidas entre Sicilia y Estados Unidos,  luparas y metralletas, guerras entre clanes, códigos de honor, vendettas rurales y mucho, mucho olor a pólvora.  Pese a todo, el argumento apenas es previsible y deja lugar para la sorpresa.

Mario Puzo escribió Omertà en 1999 y falleció de un infarto antes de verla publicada.  Teniendo en cuenta que el escritor no conoció ni el 11-S ni crisis como la de Lehman Brothers, sorprende lo premonitorios de algunos de los párrafos de libro. Un rasgo que define a un tipo que, más que visionario, estaba perfectamente informado de lo que escribía.

"Las hipótesis reconocían la imposibilidad de aprobar aquellas leyes (...)que recortarían los derechos de los ciudadanos (...) antes de que alguien consiguiera finalmente hacer saltar por los aires una buena parte de una urbe metropolitana"

"¿Por qué se iba a molestar uno en montar negocios ilegales, siendo así que resultaba mucho más fácil robar millones creando tu propia empresa y vendiendo acciones a la gente?"

En definitiva, vale la pena releer a Puzo, aunque solo será para recordarnos que cine y literatura no son placeres excluyentes, sino muy complementarios.

septiembre 13, 2013

Jesús Carrasco INTEMPERIE

“La intemperie le había empujado mucho más allá de lo que sabía y de lo que no sabía acerca de la vida. Le había llevado hasta el mismo borde de la muerte y allí, en medio de un campo de terror, él había levantado la espada en vez de poner el cuello.”

Intemperie ha sido una de las revelaciones de 2013, uno de esos libros que, aupados de forma viral, se han llegado a convertir en un pequeño fenómeno. Lo significativo es que esta notoriedad no se ha conseguido en base a ninguna nueva fórmula narrativa, sino recurriendo a un género con tanta tradición en España como es el drama rural.

Intemperie narra con excelente prosa las cuitas de un niño que huye y del cabrero que le da refugio, enfrentados ambos a una naturaleza hostil y a unos hombres sin entrañas. Se ha comparado mucho a Jesús Carrasco con Delibes por el protagonismo que logra otorgar al paisaje. Y es cierto pero, puestos a buscar paralelismos, debo reconocer que esta obra me ha recordado mucho a La Familia de Pascual Duarte, donde la degradación humana y la violencia son una constante.

La trama de este libro es demasiado simple para ser tenida en cuenta. Su fuerza reside en el omnipresente paisaje en el que se enmarca. Un territorio duro, semidesértico, cuajado de peligros y abandonos. Por desgracia, la obra se sustenta también en base  a las minuciosas descripciones con las que el autor nos regala, desde la forma correcta de cargar a un burro hasta cómo debe ordeñarse una cabra, explicadas con todo lujo de detalles y haciendo gala de unas expresiones extrañísimas, al menos para quienes no somos -muy pero que muy- de pueblo.

¿A quien recomendar este libro? Es difícil precisarlo. El lector urbanita debería enfrentarse a Intemperie consciente de que el mundo que descubrirá está tan alejado de él como el planeta Kriptón o La Tierra Media. Eso sí, quien goce del mundo rural y del western camuflado disfrutará con su lectura. Aquel que busque a Delibes no lo encontrará, pero es posible que la novela le agrade. Y quien aún crea que el boca a boca es la forma más sincera de promoción literaria es posible que se lleve una sorpresa.

En mi caso debo reconocer que he disfrutado del dominio del lenguaje de este autor y poco más. Sin restarle méritos a Jesús Carrasco, que los tiene, Intemperie no es mi libro.